13/5/11

Por tercera vez.


     El reloj de las siete de la mañana sonaba con odiosidad sobre la mesita de noche. Había un vaso de agua y unas píldoras de somníferos al lado de la lamparita azul que siempre estaba encendida: a Jean no le gusta dormir con todas las luces apagadas. Solo pasaron dos minutos antes de que se levantara de la cama, apagara la alarma, y se metiera en el baño. 


       Se lavó la cara con agua fría para luego secarse  el mar de gotas. Con el paño en las manos salió del baño y  fue cuando vio a  Eduardo que estaba en la cama, en el otro extremo y sin ropa. Jean no lograba recordar claramente que había pasado, minutos después fue que asumió que había metido la pata por tercera vez desde que él terminó con Eduardo.  



24/4/11

Diez Minutos


     Solo dame diez minutos más, o tres, o cinco; no importa. Lo único  que quiero es aferrarme a tu recuerdo una última vez. No importa si soy un maldito enfermo, o un idiota que aun no te deja ir. El mundo puede escupirme en la cara lo mierda que soy por retenerte un poco más en mi vida, no me importa, eso lo sé. Solo dame diez minutos, o uno, o cuatro, pero dame unos minutos para que oigas como maldigo la hora en que te fuiste. Pero también para que veas cómo me arrepiento de la hora en que llegaste a mi vida. Me arrepiento porque ahora veo la ciudad tan sola, tan gris pero a la vez tan limpia gracias a tu ausencia…

     Yo sé que no te interesa pero, ¿sabes?, aquella tarjeta donde me prometiste nunca irte aún está en mi gaveta. Aquel beso en el ascensor aún esta encendido en mi boca; afortunadamente ya se ha ensuciado en otras bocas.  Y todas estas payasadas te las recuerdo para ver si logras entender que tu apestosa existencia no pasó en vano por mi vida. Esto te lo recuerdo para que veas como habías convertido en oro la mierda que era mi existencia. Para que te tragues tu asquerosa frase “no eres tú, sino yo”. Solo te pido eso ex amorcito, que me des diez minutos, o dos, o uno. Pero que me des al menos unos segundos en donde pueda devolverte todo eso que me dejaste el día que te fuiste. Quiero golpearte hasta ver como sangras todas y cada una de mis lágrimas. 


    Y no te quejes del porque quiero eso ahora, porque si hubieses dado la cara para dejarme, las cosas serian distintas. Después de eso supongo que tu titulo de hombre aun no lo tienes ¿cierto? A todas estas solo dame diez minutos, no es mucho. Has perdido más tiempo existiendo. Solo me limitaré a golpearte con toda la fuerza que tenga y después me largaré para siempre. Y me largare recordando esos diez minutos y el por qué te quise golpear. Y me iré con diez minutos de felicidad que, al final, valen  mucho más que tú.

Escrito por: Brian Dix






22/4/11

Completamente viva


      Soy aquella dama de vestiduras blancas que dejaron agonizante cerca de ese pozo aquella noche. Donde aún yace en la oscuridad mi lazo de vida negro, deshilachándose al paso del reloj y aun así permanezco fría y solemne ante el mundo.

     Tú mi dulce espectro apareciste como un cometa en mi cielo, viendo a través de mí y con tu lazo vital interminable, pero igual de negro. Y desde entonces eres tú quien me acompaña en mis noches frías y solitarias cuando mi pensamiento se sumerge en aquel abismo lleno de oscuridad y terror; no importa si estás lejos porque sé que estás conmigo al recordar tu mirada o el roce de tus manos con las mías, eres ese recuerdo imborrable que quedo marcado en mi memoria que ni los siglos lograrán borrarlo. 

Recuerdo aquella noche cuando apareciste triste y desolado, sin vida ni un cuerpo en el cual vivir. Estabas como yo en aquellos tiempos donde le imploraba a la luna que no me dejara sola. Me pediste que te matara que acabara con tu sufrimiento. No necesitaba ver tus ojos para saber lo profundos y sinceros que eran pero aún así no pude enterrar en tú corazón la daga que me entregaste. Me dedique a sanarte e intentar que volvieras a la vida a pesar de ser solo un espectro. Cuando nos conocimos nos dimos cuenta que éramos como dos gemelos nacidos del alma, con las mismas rosas marchitas que duramente fueron marcadas por la vida. Nuestras miradas se convirtieron en una sola como una vista interminable entre dos seres los cuales su alma se despliega a través de ella.

      Formamos con el tiempo un lazo fuerte que sin darnos cuenta se hizo irrompible que sigue vivo dentro de nosotros a pesar de que seguimos cada uno con su camino. Un lazo que ni la distancia, el mal, ni el egoísmo los separa, y aun así después de tantos siglos de seguir vagando en este pobre mundo me pregunto ¿quién eres?, ¿de dónde viniste?, ¿En qué momento lograste convertirte en mi vida, logrando pasar la barrera que tanto me costó formar?, ¿Cuándo lograste convertir mis noches oscuras en días luminosos y cegadores llenos de una vida la cual no tengo?
     Tú mi dulce espectro te convertiste en la luz dentro de mi oscuridad, en la mano que necesitaba para levantarme, la que hace revivir lo poco que queda de mi alma y haciéndome sentir como quizás una vez estuve antes de morir...Me haces sentir completamente viva.

Escrito por: Ang Elius. 



Carta para un soldado


     Tú, hombre concebido de entre el imaginar poético de Simon J. y Kirby J. de entre los cimientos de un patriotismo ilusorio; representaste en una época la humanidad blandengue del hombre, de su des virtuosismo e ignorancia consumidora de toda su esencia. Fuiste el guía y libertador de la desunión que apresaba, pero que ahora apresa, al ser desde el momento en que éste posee la noción ambivalente del bien y el mal. Ahora nada queda para ti. Sólo el recuerdo de las supuestas escenas heroicas que lograbas acometer contra un imaginario imperialismo ficticio; una batalla solitaria y efímera que libraste no por un ideal propio, sino, más bien, por ser el reflejo psicológico de un pensamiento que te concedió modo, esencia y forma; que te otorgó un parlamento en el universo.

Fuiste diseñado con el desdén de unas simples pinceladas en un papel blanco. Eres menos que el polvo y prueba de ello, es que fuiste obra humana; simplemente naciste en el vacio de un umbral mórbido de lo que muchos considerarían pureza; pero, tal pureza, inexistente debido a que desde que crearon tu figura, naciste imperfecto. Eres un símbolo equivocado del honor y la libertad. Naciste con cualidades que superan al hombre; muchos te considerarían estar en el pináculo del desarrollo estratégico y corporal, de la moralidad misma, del verdadero sentido de justicia y poder; pero, solamente eres un ideal, un pensar desechable de entre las mentes populares y cambiantes que componen a la sociedad. ¿Por qué defendiste a aquella América y Europa del Führer; con una actitud bastante mísera y arrogante al golpearle en el rostro? Como si tu ideal de libertad te hubiera salvado de la explosión que te enterró vivo en las profundidades del mar. Y peor aún, tu obrar en el mundo real, de lo sublime y sensible, no logró encaminar a la nación que tanto defendías, por la senda de lo verdadero en el proceso de socialización absoluta. 
Inclusive te has encaminado por el puente de la equivocación, promulgando una justicia que en tus vestimentas significan injusticia y muerte. El azul que portas a tus espaldas, que se desglosan hacia tus extremidades, sólo significan la fiereza y la imposibilidad del control que te atan a tus emociones; te desenvuelves entre erráticos pensamientos que pueden desembocar en la desgracia; la inestabilidad de tu ser te ha mantenido en el pináculo porque ni tu existir ficticio te importa; eres el transportador de una frivolidad aterrante. El rojo que te secciona como la caída de los rayos, es la sangre que deseas poseer y que obtuviste antes de tu renacer; antes de que tu pequeña y patética alma se perdiera por el veneno del suero tortuoso que hoy en día recorre tus venas. La muerte sigue tus pasos, porque simplemente está unida al disfraz que separa al hombre del superhombre. ¿Qué es esa estrella que se halla en tu pecho? ¿Es la esperanza que habrás arrebatado o la esperanza que ha arrebatado tu país, tu querido EEUU? 
Piénsalo Mayor antes de lanzar ese escudo con el que pretendes defender a los despavoridos. Cada victoria tuya, es una derrota y conquista para los que no alcanzan junto a tu país, el nivel y grado de desarrollo. Relegaste a Capitán Méxica al olvido, a los UK al exterminio; ahora, sólo es EEUU. Esto es sólo para ti:





Escrito por: Jehosafat Becerra. 





(Sin título)



Entre las frías caricias en mi cara de un viento nocturno,
Bajo una tenue y opaca luz de luna colada por mi ventana,
Entre las solitarias sábanas cuales hilos piden a gritos su presencia,
Mente traviesa divaga por oscuros senderos que conducen
A sus ardientes perfumes que emanan su suave piel,
Y traspaso los muros invisibles del tiempo que me separan
De desnudar con la mirada el cuerpo que a mí razón desvanece.
Pensamientos que causan sus labios bañados en pétalos de rosas,
Confundiéndose el aroma de mí deseo con su lujuria desbordada,
Desbordada en mis piernas cual tibias gotas de pasión,
Se mezclan con palabras que llevan en su alma un amor infinito.
Amor suave cuales nubes algodonadas cubren el cielo,
Amor dulce apasionado cual chocolate cae sobre mis labios,
Amor impregnado del perfume lujurioso de su piel junto a la mía,
Que muere y renace aún más fuerte en un beso,
En nuestras aguas mezcladas.
En nuestras almas unidas.



Despierto y corro a su encuentro para hacer de nuestro amor un amor eterno… de nuestra pasión una pasión eterna.




Escrito por: Anais Villaroel




10/2/11

No sé que sentir, menos sé como se llama esto.


Tengo ganas de  regalar mis libros, de hacer una pila de papeles con mis dibujos y notas y quemarlos, que el humo manche de negro  el techo y dibuje demonios (a ver si así consigo algo real al que pueda echarle la culpa).  Estoy intentando renunciar a todo,  estoy tratando de decir ya basta, de decirme en voz alta que no tiene que ser suficiente  tres meses, que admito que mi corazón hizo lo que le dio la gana a la velocidad de la luz y haciendo añicos el “indestructible” muro de orgullo que llevaba encima. Pero no puedo mentirme, ni si quiera tengo el valor para alzar la voz y decírmelo. (Te) admito todo y nada a la vez, ya con esto la respuesta es obvia y no hace falta convencerte de lo uno, ni de lo otro. Ya ni sé si mañana será igual o no. Antes al menos tenía la determinación de mandar todo a la mierda sin importarme un coño y seguir mi vida, pero contigo no puedo no hacer eso (Y conmigo tampoco, porque eso sería mandarme al demonio a mí mismo.) desde hace una semana veo amanzánate los días que llegan, siento como si en cualquier momento sacaran sus colmillos y se lanzaran sobre mi dejándome hecho carroña para zamuros. Es estúpido, lo sé, pero tú eres el que me tiene a mí, y yo no tengo nada. Yo lo único que tengo es esta metamorfosis a medio camino, esta transición entre yo  y otro yo distinto, otro yo que aprendió a calmar sus impulsos, otro yo que aprendió a ver mas allá de las palabras, otro Brian que siente distinto, que siente algo real y diferente. Otro yo que aun no está completo y que en cualquier momento puede fallar (te). Aun sabiendo todo esto, antier lo único que pretendía era darte ese regalo de saber que no estás pasando por pasar en mi vida, estas dejando tu huella. Estas  alumbrando la esquina del cuarto que permanecía oscura desde hace tiempo. No sé si leerás esto, o no. Pero igual prefiero llenar esta hoja de letras, que tener que llenar la almohada de lágrimas.  Hoy solo me nace el pedirte perdón por el beso robado, por ver una  sonrisa de complicidad nuestra, por pasar mis dedos por tu hombro cuando te creí dormido,  por tener miedo de decirte tantas cosas que me haces sentir. Hoy amanecí ajeno al mundo. Hoy siento que es el día donde siempre llegamos al punto de sentir que todo se nos viene encima, y que solo queremos tener  eso que más nos importa y sin pensar en que lo demás puede desaparecer. Hoy siento que esta metamorfosis se puede quedar en medio de la tormenta, y lo peor es que ya se están acabando los cigarros.

Mañana

Es un trabajo solitario tener que dormir cada día con la espesa losa que me pesa en el alma. Es algo que me hace vomitar de tanto solo pensarlo. ¿y qué hay de mañana? Nada. Mañana saldrá el sol y se quemara la estúpida paz que por segundos me acobija. Mañana saldrá el sol, con su cara cínica e hipócrita a decirme que “el mañana ya llegó”. Siempre me pareció tan barata la estúpida idea de que mañana todo saldrá mejor. Basura. Es pura basura las mediocres creencias de los viejos que no tienen más motivos para vivir y solo se refugian en banalidades estúpidas y absurdas. Dan risa, así como todos daremos risas cuando la piel se nos llene de arrugas,  de palabras estúpidas y que otros tengan que limpiar nuestra mierda, tengan que calarse nuestro fastidio de sentirnos solos y buscar conversaciones y compañía. “mañana será otro día” ¿en serio? No me había fijado que cuando amanece es porque llego el día. De nada me sirve levantarme y pensar estúpidamente que, según el orden universal del planeta, cuando amanece es porque es de día. PUDRANSE!!!! Mañana cuando repitamos todo por la vejez, cuando nos enfrentemos a la soledad y solo queramos cariño y compañía,  nos daremos cuenta que el mañana es la reiterada carrera de la vida por acabarnos. El mañana es la prueba de que dios está ansioso por  hacernos envejecer. Que mañana tan retrechero el que nos espera ¿verdad? A al final, pase lo que pase, cuando salga el sol, y por muchas mascaras que tengamos encima, seguiré siendo el mismo mocoso cobarde que se esconde en la noche; seguiré siendo el mismo carajito infantil y terco que provoca sus propias desgracias. A nadie le tiene que  importa esto, a la final, a dios no le importo ni siquiera el sufrimiento de su propio hijo. Menos se preocupara por una pobre alma que se esconde. Mañana saldrá el sol para que veamos bien claro como cada vez da más asco mirar el corazón de los humanos. Nunca pensé que fuéramos tan despreciables. Mañana saldrá el sol,si, y no valdrá la pena cerrar los ojos y hacer de cuenta que todo estará bien.

Primero el msn y despues el número de teléfono


Recuerdo cuando al fin tenia internet en mi casa, después de tanto esperar, jalar, rogar y casi casi acosar psicológicamente a mis padres, tuve mi computadora e internet en mi casa. A los pocos días descubrí la magia de la web, sobre todo cuando se esta desesperado por sexo o novios.
Descubrí algo llamado LatinChat.com, y aunque no me gustaba mucho eso de citas a ciegas (y sin saber quien era ni en fotos) me ofrecía tantas opciones, como para no cansarme nunca de entrar. Mi alias era: Dangerous_Tongue, y mi descripción acorde a lo que quería encontrar. Saber promocionarse, es saber atraer gente. Sin importar que después se vayan, los catálogos se hicieron para verlos y escoger. Mis ventanitas de conversaciones siempre eran constantes, algunos clasificaban otros no. Pero lo mejor vino un mes después.
El era de Mérida, pero vivía en Caracas. Se llamaba David, y según su descripción era flaco, alto, cabello medio largo y medio claro. Lo mas cierto de todo eso, es que me caía bien, aunque era medio Nerd, cosa que me encanta de un chamo cuando se trata de fetiche,  no me importo mas nada sino pensar en el y el maratón de sexo que quería regalarle hasta el amanecer. sobre todo que me da morbo sentir que estoy corrompiendo a alguien, que su inocencia me la estoy tragando con cada mamada, con cada pasada de lengua. Imagino que psicológicamente eso no hablara bien de mí, pero ese no es el punto. El me daba morbo y con solo saber su descripción.
Ese mismo día que nos conocimos intercambiamos teléfonos y frases sucias dignas de un largo periodo de celibato impuesto por las circunstancias. Gracias a dios, ya no tendría que temer la llamada del vaticano para ser uno de sus santos. El y yo nos teníamos las mismas ganas de darnos duro. Pasaron diez minutos y me llamo diciéndome: dentro de dos horas estaré allá frente a tu casa. Tengo ganas de hacerte mío. Me excite, me emocione y me imagine lo mas sucio y lo mas enfermo que jamás hubiese pensado hacer, pero no le creí. A todas estas, le di mi dirección pero el jamás había pisado terrenos del oeste, así que dudaba de que pudiera llegar a mi casa. Por muy nerd que pueda llegar a ser, no era fácil ubicarme en territorios de la pobreza y la clase media baja; menos, sabiendo la fama de matadero que tiene el 23 de enero. Imagino que el aprecia su vida, o su teléfono, o su dinero, etcétera. De todas formas, eran las ocho de la noche, tenia sueño y me acosté a dormir.
Eran las diez y media cuando escuche que alguien tocaba el timbre. Me levante medio aguevoniado del sueño que tenia, y cuando me acerque a la puerta, abrí sin querer y recibí un apasionado beso que me llenó media cara de saliva. ¡Sorpresa! Era él.
Eso fue un duro golpe a mi ingenuidad, era alto, si, pero era horrible. Bueno, horrible no, incomodo de mirar. Era una especia de resultado final de laboratorio de experimentos con seres extraterrestres, o algo así. Era asquerosamente baboso, tenia la boca abierta por nacimiento y sus labios siempre estaban relucientes de una brillante saliva incontrolable. De paso, era jorobado y con los dientes espantosa y exageradamente volados hacia afuera. Era simplemente un conjunto mal hecho de uñas sucias, pedazos de dientes comidos por caries y mucho pero mucho acné. Imagino que la pubertad fue inclemente con el (eso) porque su cara estaba marcada por  huecos producto del acné. Al fin de cuentas, el era eso que “solo una madre puede querer”.
Ya estaba adentro, sin permiso, pero lo estaba. El no se iría tan fácilmente. Imagine que me pediría  mi alma, o un pedazo de mi piel para su cara. Pero no. Ya había cometido la semejante estupidez de alborotarle el virgen rechazado que llevaba en su ser. Es que ya entiendo porque tiene 23 años y es virgen. Hay que ser demasiado feo para ser virgen a los 23. Y yo lo siento mucho, pero no iba a ser yo  el elegido para semejante crueldad  de tener meter un pene en ese desagradable y visceral conjunto de estímulos visuales nauseabundos. Quería algo a cambio, pero yo no quería darle ni la hora. Me acoso, me arrincono contra la pared y dijo lo que yo más temía que dijera: “Quiero hacerte mío”.
Pedí perdón por todos mis pecados, prometí hacer votos de castidad pero no funciono, ni tampoco llegaría al extremo. Lo cierto es que no pude  convencerlo de que no pasaría nada, sin embargo solo accedí a su suplica de hacerme el sexo oral. Sentir sus pedazos de huesos dentales (porque decirle dientes es mucha hipocresía de mi parte) en mi pene, lastimándolo, es algo que no olvidare jamás. De hecho ahora uso ese recuerdo  para cuando necesito motivos para vomitar. Diez minutos después, el Objeto en Movimiento No Identificado al fin se fue. Cerré la puerta, me metí en el baño, abrí la ducha y gaste medio pote de detergente líquido para platos mientras me tomaba la media botella de Anís que tenia en la nevera.
Mas nunca confié en LatinChat.com o en alguno de sus derivados, y desde ese día aprendí la importancia de pedir primero el Msn y después el numero.

Feliz Aniversario bebé


      Manos suaves que me acarician la espalda, una pierna pasa por encima de la mía y siento un órgano recostado y firme sobre mis glúteos. Mi novio se levanto creativo hoy, igual que  el resto de los 364 días sobrantes del año.

Intento conciliar el sueño para no tener que caer en el penoso acto de fingir que estoy dormido, pero no funciona. Siento su lengua rosando mi cuello, sus manos acariciándome incesantemente, su respiración en el cuello que me excita, pero no a esas horas de la mañana. No  cuando ayer tuve un día pésimo y cansado; y al menos que estuviese bajo los efectos de algún somnífero, o que este recién acostado, no tengo excusa para fingir que aun duermo.
-Bebe, es muy temprano y ando cansado. ¿Podemos dejarlo para el medio día?-
-Pero es que tengo ganas, además, anoche te fuiste liso por el cansancio y me quede con ganas de llevarte al cielo y regalarte una estrella. Pero adivina que, ya amaneció y  te toca.-
-¿sí? Que bello mi amor, pero no suelo tomar vuelos tan temprano; así que por favor déjame dormir. Además, son las siete de la mañana y es sábado.-
-yo sé mi vida, pero tengo ganas de darte tu merecido regalo. Anda di que si-

   Después de una breve mirada de ira incontenible me di media vuelta, me reencontré con la sabana, e intenté, dormir pero fue en vano. De repente empiezo a sentir como su lengua empieza a bordearme la espalda, bajando por mi columna y llegando hasta mis glúteos. Este idiota no me va a dejar dormir. Voy a tener que recordarle el día cuando  llegue a su casa de sorpresa y estaba en pleno acto sexual con su ex y del susto se orino encima de su amorcito, que dicho sea de paso, estaba llevando machete del bueno porque hasta sudaditos estaban. Si no deja el fastidio pensare que lo tengo abandonado sexualmente, asumiré mi culpa y lo complaceré; si no, entonces ya eso es puro morbo sádico y enfermo. ¡Por dios, son las siete de la mañana de un sábado! Desgraciadamente para mi cita con Morfeo resultó que eso tampoco funcionó. ! El coño de su madre ¡solo hice alimentarle la erección  y elevarle el sádico a su máximo exponente. No sé si mentarle la madre para que me deje en paz y decirle que odio los besos con mal aliento, las caricias con lagañas, el olor a tela en la piel o por el contrario,  intentar sacar fuerzas al menos, para poder ponerme en cuatro.

-Coño Brian, estas pasado de idiota. Ya casi no me das lo mío como antes cuando éramos novios que lo hacíamos hasta en el patio y te tragabas hasta el agua de la poceta. Me parece raro que ahora no quieras hacerlo en las mañanas.-
Juro por mi madre que me vi con 100 años de prisión por asesinato en primer grado con agravante de tortura  y mutilación, sin embargo deseche la idea y opté por una alternativa menos violenta.
-Mi amor, mi cielo, mi vida, cuando éramos novios estábamos en la etapa de ceguera parcial de la lógica y la razón por la cual todo el mundo pasa cuando esta recién empatado con alguien. Antes, hacíamos el amor como si la especie humana estuviera aun paso de extinción (tampoco la hubiésemos salvado) y pensábamos cosas absurdas como el cocinarnos los fines de semana, peinarme hasta para ir a la bodega, reírse de cualquier gafedad, etcétera. Ya esa etapa pasó. Ahora es distinto amorcito mío de mi corazón bello y hermoso. Solo déjame dormir y cuando me levante, me arrastras por toda la capital sin ropa y me revientas hasta la última membrana piel que encuentres  si quieres.-
-Oye gracias. Solo quería darte un detallito.-
-¿Un detallito? ¿Como cuando te rascaste en plena fiesta de cumpleaños de Niki y te quitaste la ropa pretendiendo después salir a la calle a comprar más alcohol? No gracias, tu eres muy detallista, pero hay detalles que prefiero no recordar. Además ¿qué hice ahora de especial?-
-Nada mi amor, solo que hoy cumplimos otro año juntos, pero supongo que eso no es tan importante como tu sueño.-
¡Coño de su madre otra vez! estaba dormido, arrecho, y a punto de buscar ayuda psicológica en la organización mundial de los derechos humanos por sentirme acosado y ahora resulta que cumplimos dos años juntos.
-¿Estás viendo porque no debes despertarme? Aparte de levantarme de mal humor, sabes que mi cerebro enciende  tres horas después de haberme levantado.-
-Lo sé mi amor, y eso era lo que quería. Obstinarte. Duérmete, que cuando te levantes, no te dejare ni respirar del revolcón que te voy a dar. Feliz aniversario bebe.-


Aun me gustas

Soy malo para disimular las cosas, por eso preferí ser sincero y por eso pensé en decirte que me gustas.  Claro, decírtelo fue otra cosa. Decírtelo fue como contrarrestar  lo poco que recibía de ti, lo poco que tenia  a través del monitor. Decírtelo fue jugar al tonto, al iluso que se deja llevar aun por la fantasía, por lo que no será.  Soy débil y decidí que esa chispita que me recorría el sistema nervioso me ganara y termine diciéndote que me gustas. No, me encantas que no es igual. Me encantas porque tu blanco haría contraste con mi negro, me encantas porque me disperso, porque no puedo alzar mis armas en tu contra. Me encantas porque lograste mezclar tu azúcar con mi veneno. Bueno, no fuiste tú, fui yo solo quien quiso mezclarlo. Lo malo de acostumbrarse a destruir  cada vez que hablas, es que en algún momento  llega alguien que te inmoviliza. Por eso ahora estoy inmóvil, en medio del fuego que no dejo quemarme. 

Llámame idiota si quieres, es igual que me lo diga yo mismo.  Lo insólito de todo esto es que aun me gustas, aun cierro los ojos imaginando que dibujas líneas en mi cara con tus dedos. Sin darme cuenta me despegue del suelo y ahora vivo arriba, en medio de la nada, entre el aire que respiro y el fuego que me espera abajo para  fulminarme. No importa, quema y lo tengo presente, pero aun me gustas.