3/12/12

Miserias


Hoy las arpías susurran tus secretos
Te marchitan el rostro lleno de tierra
Encharcan tus ojos de estiércol
De mentiras
De miserias.

La noche baila sin pudor  en tus pupilas
Allá donde ella misma se confunde
Donde se pierde en la negrura
Donde nacen tus angustias
Tus miserias.

Tus ojos grandes y curvos llenos de nada
Tu cara pálida y larga revela tu hastío
Tu piel amarilla y seca
Áspera, enferma, hedionda
Abrazada por tus miserias.

Tu lengua viperina se alza por encima de tu alma
Y el viento trae consigo aires de muerte
El aire es tu hálito arrastrado por el viento
Desde tus labios hasta la muerte
De tu espíritu muerto, de tus miserias.

¡Entonces ve querida!
Junta tus pies con el azufre del infierno
Vete al diablo vestida de blanco
Él comerá tu carne podrida, tus ojos vacíos
Él comerá tus miserias. 


De tus rosas negras.


Hundo mil espinas al mismo tiempo
Y al mismo tiempo tus besos
Llenos de  alegría
De nostalgias
De tardes tristes
De nada.

Me hundo mil espinas al mismo tiempo
Y la flor que arranca lágrimas a destajo
Que  las funde con la soledad
Que caen en mi alma
Y se lanzan al vacio.

Me puedo hundir mil flores
 Mil espinas
Mis berrinches, mis dolores.

Abrazo tu recuerdo como ángel
Que se hunde en un torbellino de luces
Que enceguecen, que marean
Que confunden
Que lo llevan a lo oscuro
A la cueva del lobo
Al nido de la víbora.

Lo cierto es que el veneno se hunde entre mis besos
La desolación arrasa con mi alma
Se pudren las flores
Se queman las espinas
Pero no se marchita tu recuerdo.

Mientras muestro esta mueca de tristeza
Mi cara se tuerce de repugnancia
Mis ojos despuntan al cielo
Mi espalda besa la cama de rosas
De tus rosas negras
Las de mil espinas
Que escupen
Que me envenenan el alma
Que me borran de tu mente.



26/11/12

Demonios y Condesas


Liechtenstein, 1830

     Cuando el goteo de la lluvia comenzó a caer sobre el tejado, Mátrima sintió un leve temor, miró de soslayo a ver si alguna presencia se había manifestado pero no, no había nadie y eso la hizo sentir más tranquila y  por  un segundo olvidó que desde hace varios años, y de forma repentina, el miedo más inquietante se le  metía en el alma, si es que acaso ellos tienen alma.

     24 años atrás el Sacro Imperio Romano Germánico fue invadido, ella estuvo ahí, fue la primera vez que masacraba gente a mansalva y se complacía de ello. Las razones políticas de aquellos días le interesaban, pero pasaron a un segundo plano cuando se sintió hambrienta, consciente de su naturaleza. Ese día Mátrima entró a una casa viejísima, aparentemente deshabitada, y buscaba incesantemente familias enteras para comer, el hambre la convirtió en una bestia indomable, frenética, poderosa. Pero cuando entró en aquella casa de la mala suerte, atravesada de lado a lado por tumbas y cercas negras, se encontró con la soledad misma, el silencio habitando íntegramente en aquella estancia sin velas, sin ventanas. Sin saberlo  había llegado a su destino.  

     Consumida por el hambre y la desesperación, Mátrima se sintió burlada, se dio media vuelta dispuesta a irse pero el susurro de su nombre la detuvo. Su rostro pálido mostraba la expresión malsana de la gula, de una bestia temible y envuelta una brutalidad asesina, potente. Una brutalidad igual de potente como la voz de aquella mujer que la llamó. Mátrima, baja, al cuarto de las clavellinas, baja pronto, y llevada por quién sabe qué fuerza bajó, atravesó cientos de cuartos y pasillos enmarañados y encontró una gran puerta de caoba, negra y tallada con cientos de diseños de claveles; en las paredes de piedra habían antorchas a medio iluminar y le costó un rato encontrar la forma de abrirla, lo logró pero adentro todo estaba oscuro. Pronto no habría más oscuridad.

-          ¿Es ésta la bestia que tomaste por rehén, Florian? – era la voz nuevamente, venia de la nada, de la oscuridad del sitio.
-          Calla un momento, Eleonora, calla y observa.  

     Y en medio de la negrura, al final de lo que parecía un inmenso muro, una silla de estilo imperial se iluminó desde arriba con un tenue resplandor de velones blancos, mal puestos en una lámpara de oro desvencijado que colgaba del techo; el príncipe Anton Florian, vestido de gala para la ocasión, miró serenamente a Mátrima, que no podía creer lo que veía. Anton la señaló, para que fuera hacia él, pero otra silla a su lado se iluminó también con el mismo resplandor y una mujer delgada y alta, blanca, vestida de negro con adornos de huesos satinados de la misma negrura, con ojos dorados y amenazantes se opuso.

-          Que esa bárbara ni se acerque, me repugna tanta idiotez.
-          Venid,  Mátrima – dijo Anton, abriendo los brazos de forma paternal y afectuosa, se levantó y llegó Mátrima  hasta él, estaba tan cerca… de sus ropas se desprendía el aroma del vino tino, el lugar estaba oscuro pero ellos refulgían como seres olímpicos en medio de la nada.
-          Tú… - y la hambrienta  dejó caer su cuerpo sobre Anton.

     La seda, el olor a vino y la dulce fragancia de  los cirios que impregnaban el aire se escondieron en Mátrima, y se calmó por primera vez en su corta vida inmortal. Anton acarició suavemente sus cabellos, deleitándose con cada hebra tocada y apartó sus risos dorados del cuello, mordió con suavidad y dulzura; luego todo quedó a oscuras nuevamente.
     Pero todo estalló en sangre y gritos, fuego y dolor; en medio de la sala había decenas de cadáveres y agonizantes hombres desnudos, algunos  mutilados, otros decapitados a diestra; niños y mujeres por igual compartían el mismo pozo de sangre y semen infinito que discurría por entre las lozas de piedra, que los bañaba con su fetidez. La maldad estaba allí mismo, reposando incesantemente sobre todos ellos, y sobre  aquellos otros inmorales que comían, veían y reían mientras saciaban su eterna  sed, ¿eso es lo que quieres Mátrima? Escuchó, ¿quieres convertirte en una zorra neurótica y estúpida? Tú eres mí elegida, y una mano huesuda y blanca la tomó por la cara, apretándola con fuerza; tú no eres salvaje, no eres como ellos, tú, Mátrima Wildwar, vas a llevar el infierno en tu alma como lo llevamos nosotros pero con dignidad, te vas a revolcar en el mismo pozo de porquerías igual que ellos si no tomas el control de ti…

     ¿Dónde estás Mátrima? ¿Dónde?

     Y mientras se difuminaba la voz en su pensamiento, una gran luz iluminó la claraboya de la sala, una bola de fuego hizo polvo los cristales y por poco aplasta a Mátrima. Todo estaba en tensa calma, a medio iluminar y las tumbas estabas  intactas bajo  sus pies. Al fin había luz y sabía dónde estaba. Y todo estaba bien… todo estaría bien de ahora en adelante. Pero no había tiempo de pensar tonterías, Francia estaba atacando con todo su ejército y habían llegado hasta el bosque, encontraron la casa rodeada de tumbas y avanzaron destrozando todo a su paso. Pobres imbéciles, pensó Mátrima, como si eso es suficiente para  ganar. Subió hasta la parte trasera de la colina con rapidez y huyó hacia el bosque, estaba todo lleno de humo, de olor a pólvora y una neblina tenue se acentuaba con el paso de los minutos. Atrás quedaba su herencia, un ejército de inmortales sepultados, por ahora, bajo escombros que el tiempo protegerá celosamente. Pero falta tanto para ese día...

     Mátrima entendió entonces el valor de su naturaleza, la sabiduría milenaria que le corre por la sangre. Entendió  entonces el poder de Anton, capaz de llegar hasta ella en cualquier momento. A pesar de que ella misma lo vio morir años atrás pudo tenerlo cerca, pudo reconocer su olor, su pasivo carácter de agua mansa que arrastra con todo cuando se enfurece, por eso le teme a Anton, el más viejo de todos después de su padre, que había probado el elixir de la inmortalidad de la mano del mismísimo Caín.

    La lluvia  danzaba alegremente sobre el tejado, no es nada, tranquila, pensó Mátrima. 


22/8/12

Carta a Alex.


     Verás, Alex, te escribí esto con cariño, pensando en que deseo transmitirte un poco de tantas cosas que me haces sentir, pero sé que esto no lo tomarás en cuenta, o no te importa qué sé yo; lo cierto es que esta carta la escribo de corazón, letra a letra, y te escribo así, con un poco de tristeza,  porque no tengo otra forma de hacerlo, solo me dejaste esa sensación de haberme estrellado tan solo por querer decirte cuán importante eres para mí. Te quiero felicitar así, por una carta, porque no puedo hacerlo como quisiera, como a veces sueño que pasa, que es estando contigo para sentir que respiras  cerca de mí, para sentir esos nervios como los que  me asaltan cuando estás ahí,  conectado, y solo me queda conformarme con tu foto puesta al lado de tu nombre en una ventana de conversación virtual. Hoy es tu cumpleaños y tendré que decirte esto por internet, abatido  y  con esa molesta sensación de que hice algo mal, como ya se me hizo costumbre. Hoy no podré verte y darte un abrazo para poder acercarme a ti y, muy cerca de tu oído, susurrarte ¡Feliz cumpleaños!

      Este día todos te desearán lo mismo, tal vez uno que otro se salga de la rutina y te diga algo original, pero yo no vengo a desearte nada,  no hace falta que venga a desearte éxitos, porque sé que tú mismo los buscas y los logras; tampoco te desearé bendiciones porque  tu ya estás bendito y eres la luz de tus familiares, de tus mejores amigos y también, aunque suene exagerado y no lo creas, eres una luz que me ilumina cuando te pienso, cuando me siento y deseo con ganas poder cambiar tantas cosas del pasado para poder sentir que aún tengo la oportunidad de algún día poder extenderte mi mano y ofrecerte un lugar junto a mí, para siempre. O por lo menos intentar ese “para siempre”.

     Pero esos temas ya están hablados y aclarados, no vengo a profundizar mi tristeza, hoy solo vine a regalarte este pequeño mensaje para felicitarte, también para decirle a Dios que le agradezco mucho que te haya enviado a este mundo para que te haya conocido, porque eres una de las cosas más maravillosas que tengo en mi vida. Y que me hacen sentir. Discúlpame si a veces explota mi mal carácter, o no soy lo que deseas, pero siempre pongo lo mejor de mí para recordarte,  o al menos brindarte una sonrisa. Una sonrisa que me esmero tanto en devolverte porque tú me dibujas una  cada vez que te conectas y tengo la oportunidad de decirte  “te quiero”, porque no sé si mañana pueda hacerlo. A veces la vida nos lleva por el medio y nos quedamos sin decir muchas cosas.

     Por eso vengo a decirte FELIZ CUMPLEAÑOS, a celebrar por ti, por otro año más y para poder dar gracias al cielo de que tengo 365 días más  para no perder la fe de estar contigo algún día,  para no dejar de luchar por salir de esta pantalla que no me da la felicidad completa y poder tener frente a mí, celebro por otros doce meses más para pensarte, para imaginar lo que se sentiría fundirme en tus ojos, en tus labios, o simplemente fundirme en un abrazo largo para llenarme de paz entre tus brazos; por eso es que vengo a celebrar contigo, por ti, por todo lo que me has hecho sentir, por esta tristeza que no vale la pena pero que la siento con gusto  porque sé que la merezco, por cada palabra tuya que ha bastado para alegrarme el día. Feliz cumpleaños Alexander y brindo por ti, porque vales mucho para mí, porque me gustas desde el día que te conocí, por todo y por nada,  porque aún tengo canciones para dedicarte y muchas más sonrisas que devolverte. Feliz cumpleaños y ¡Salud! Gracias por existir en mi vida.

15/11/11

Querido Blog



    Comenzaré a escribirte estas palabras no sin antes recordarte que estoy bien, no me ido ni tampoco me han inhabilitado cibernéticamente como a Leopoldo, solo que últimamente he hecho planes para mi tiempo libre. Sé que debes estar molesto porque ya no te dedico tiempo, o que ya no siento amor por ti como antes; si ese el caso, permíteme decirte que te equivocas total y rotundamente. Aún sigo pensando estupideces e inventándome historias para poder volver a ti, pero mis recientes días han estado ocupados por mi nuevo casi empleo (casi, porque no me pagan y puedo dejar de ir si me da la gana) querido Blog, vengo a ti porque solo tú eres el único que recibe mis quejas, mis críticas, mis dolores y mi felicidades. Eres tu el amigo fiel que siempre está ahí presente, al menos que el servicio de internet (malo, por cierto) se vaya o que blogger no le de la regalada ganar de servir.

   Sucede también querido Blog que en la vida uno toma decisiones, y yo tomé la mía hace unos días. No creas que me iré a World express, no, tampoco soy tan de lo último. Solo tú sabes que yo vivo de imaginar, de crear, de inventarme historias donde ocurran esas cosas que siempre quise que me sucedieran. Pero lo cierto es que decidí ocupar mi tiempo libre, me quite esos momentos donde, a veces, me quedaba sin nada que decirte (y lo sabes) ya no puedo dedicarme tanto a mi vida bloggera, pero quiero hacerte saber que no me he ido, no te traicioné con la competencia (¿tienes competencia?) ni tampoco me he puesto a inventar ventiladores con gps o cosas así. Tal vez mas adelante pueda dedicarte más tiempo, mas detalles y ponerte bonito como siempre he querido hacerlo (y nunca logro del todo).


   Te hago saber, antes de que se me olvide, que cuando regrese dispuesto a entregarme a ti te recompensaré con todo lo que desees (si encuentro los complementos o tutoriales para hacerlo claro) y que por ahora solo me queda decirte hasta luego mi viejo amigo. Te dejo allá solito donde siempre has estado, esperando pro alguien que se atreva a leerte y nos descubra y seamos famosos. Bueno, no tanto eso ultimo, pero sí que tengamos más seguidores. Sin más nada a que hacer referencia y recordándote todo mi afecto y dedicación, me despido de ti no sin antes prometerte un nuevo banner y un nuevo fondo. Tenme paciencia y veras que dentro de quien sabe cuánto estarás “bonito pa` la foto”. Se despide de ti tu querido amigo, confidente y licenciado honorífico de la International Academy of blablablá.

21/10/11

La mano izquierda


    Hace dos noches las casas cercanas a la iglesia del pueblo se despertaron de un solo golpe, a eso de las tres de la madrugada. Se había escuchado un grito estruendoso en medio de la noche. Las ventanas de la iglesia estaban opacas por una especie de masa negra, de pelusas y polvo. Todos estaban afuera de las casas esperando por algún valiente que se atreviese a entrar. No se oía nada dentro de la iglesia, solo el susurrar del viento en los arboles. Se respiraba un miedo que te recorría hasta la última vena del cuerpo.

   Todo pasó cuando el cura se levantó de golpe, a eso de las 3 am. Creyó oír como si alguien entrara a la iglesia por la fuerza, tirando las puertas y lanzado todo al suelo. Se levantó con calma y caminó hasta la habitación de Gabriel, el joven monaguillo que vivía con él, y se cercioró de que todo estuviese en orden. Entró a la habitación y lo vio envuelto en sus sabanas. Hacía mucho frio por aquellos días y enrollarse hasta la cabeza no era mala idea.  Gabriel se veía como más grande, más robusto pero el cura no reparó en ello. Fue de regreso a su cama para dormir pero no pudo, un ruido extraño lo molestó de nuevo. Salió corriendo en dirección a la habitación de Gabriel,  al mirarlo constató  que seguía ahí, dormido, tieso y arropado hasta la cabeza. Decidió coger una silla para sentarse en la habitación de Gabriel y esperar a que amaneciera.

   Durante toda la noche se seguían escuchando ruidos, el cura seguía en el mismo sitio, viendo como Gabriel dormía profundamente. Hubo un ruido que fue el peor de todos: una voz gutural, casi demoniaca, pareció haber gritado a las afueras de la habitación.  El cura escuchó cuando alguien lo maldijo. Salió con angustia y vio los reflejos de luces en la pequeña capilla que estaba al final del pasillo. “Son las luces de las velas movidas por el viento”, se dijo, pero pudo más la curiosidad y el miedo que fue en dirección a la capilla, cuando llegó vio a Gabriel colgado del techo. Tenía la garganta cercenada y símbolos raros trazados en su piel. En la pared estaba escrito con sangre la frase “Soy la mano izquierda del señor, la que duerme paciente y silente junto a ti”.

    Al día siguiente el pueblo amaneció consternado. 



Eres promesa


     Mi trabajo es recoger las porquerías que otros dejan, desde aquí veo como salen a la calle tantos jóvenes, tantos sueños nuevos sin ser escritos. Muchos de ellos quieren ser escritores o novelistas, poetas o dramaturgos. Recuerdo cuando tenía esa preciosa edad de los veinte, cuando mi cabeza estaba llena de bombillitos ínfimos pero brillantes, cuando yo era uno de ellos. Ahora tengo 60 años, 20 novelas  sin publicar y tres libros de poesía guardados en una caja. Recuerdo que cuando terminé mi primera novela pensé que sería Best Seller. Semejante imbécil que fuiAquel que crea que ser escritor y tener fama es cuestión de trucos literarios y ocio está siendo el ser mas iluso de todo el universo. Este mundo de las editoriales es cruel, amargo y humillante. Ser escritor no es solamente saber escribir, ni saberte todas las reglas ortográficas habidas y por haber de memoria, ser escritor, novelista, poeta o lo que sueñes ser; es caminar durante toda tu vida por un desierto donde solo pocas veces encontraras agua, y cuando la encuentres será poca. Ser escritor es navegar por desilusiones, rechazos y soportar la apatía del mundo hacia tu arte.

     Desde aquí se les ve la cara de ingenuos a esos pobres muchachos que creen en saltar a la fama de un brinco. Ellos no entienden que esa verdad es la más pura de las mentiras. El precio que pagué durante tanto tiempo fue el más humillante de todos. Para ser grande hay que rebajarse a lo más desconocido, publicando en periodicuchos locales o revistas mediocres de mala calidad que solo leen los cabeza hueca de tu parroquia. Ni siquiera saludando a escritores engreídos que bautizan sus libros logras hacerte un nombre. Siempre te verán cara de hambriento, de mosca carroñera. Da lástima ver como esos jóvenes  consumen sus días en ilusiones estúpidas. Ellos creen que los editores son imbéciles (bueno, algunos sí los son) y van a salir a publicarles sus “historieticas fresas” solo porque fueron escritas por un perdedor rechazado que quiere fama para no sentirse nadie. ¡Por dios! ¿En qué mundo viven? Pensando así  pasan a  formar parte del mismo grupo de carajitos plásticos que creen que hacen poesía con solo articular cuatro babosidades y escribirlas en forma de prosa. La gente es tan estúpida que cree que ser genio es serlo por sí solo. Por eso es que hace veinte años me dediqué al trabajo de mantenimiento. Limpio vidrios, puertas, oficinas y con esto trato de limpiar toda la suciedad que acumulé encima. Ya no tengo bombillitos brillantes, ahora tengo frustraciones, desengaños, amargura, soberbia...

     Eres promesa en la literatura cuando eres joven y  luchas por tu sueño, cuando haces de una chispa un gran incendio que ilumina tu vida, alma y espíritu y así evitas terminar escribiendo folleticos cursis en papel reciclado para Kioskos. Aún así a muchos no los publican. Pero cuando solo eres un viejo amargado y rechazado por la sociedad de editores, como yo,  terminas convirtiéndote en un apestoso limpia mierda que soñaba con ser grande, con ser el mejor escritor de todos. Hace veinte años dejé apagar la chispa…  Cuarenta años escribiendo para nada.




Describirse es muy dificil.


     Hola, que tal. Soy un chico de 24 años, normal, blanco y cabellos amarillos. Ojos azules y labios pequeños. Por si no ven la foto, es que hay gente que “no ve las fotos” y entonces uno tiene que describirse. Estudio lo más básico del mundo, pero no importa, me la estoy comiendo. Soy activo, bueno mas hétero que gay, solo estoy aquí porque me gusta tirar con tipos. Pero ojo, no soy gay ¿ok? Abstenerse loca pasivas o enclosetados, para eso estoy yo. Además, no busco pareja ni sexo expreses, solo conocer amigos  con quien pueda besarme y drenar mis fantasias húmedas. Tengo los pies bien puestos sobre la tierra y por eso estoy aquí buscando a mi media naranja, si ya saben, en una página de internet. Eso es tener pies en la tierra ¿sabían?

     En cuanto a mi soy sincero, me gusta la sinceridad y soy único. Voy al cine, a la montaña y al Ávila. Sí, yo sé que están fascinados con mi descripción. Me molesta la gente plástica ¿saben? O sea los que solo piensan en una cara bonita como la mía. A por cierto, busco alguien lindo. Cero feos. No soy racista pero si eres negro Forget it ok?  Tengo la esperanza de conocer gente  sincera y sana por este medio. Aunque  no lo crean, soy muy cariñoso y alegre.  Espero conocer a alguien que valga la pena. Si me quieres conocer la única manera de hacerlo es haciendo clik en Sí. Describirse es algo muy complicadísimo pero hice el intento. Bye!!

La cuna y el demonio

      Cuenta la leyenda popular que Klara, esa misma noche de la ceremonia,  subió a acostar al bebe en su cuna,  lo dejó arropado y dormido. Estaba a punto de retirarse en silencio, cuando sintió una fría brisa que le erizó los cabellos de la nuca.   Al voltearse, Klara vio como se reunían alrededor de la cuna  los más horrendos y deformes demonios, uno de ellos gritó su nombre e hizo una cruz invertida  con sangre en la frente del bebé. Los otros se reían y vociferaban maldiciones en otros idiomas. Todos comenzaron  a agitar la cuna con tal brusquedad que Klara pensó que el niño se caería. Trató de correr hacia él pero sus piernas fallaron y cayó de rodillas, luego sintió como unos dedos largos y putrefactos le jalaba los cabellos. Una mano cadavérica le sostuvo la mandíbula y  la obligó a ver en dirección a la cuna. Su pequeño bebé yacía en el aire,  con los ojos en blanco y en posición mesiánica. Habló en una lengua extraña cuando dijo que bañaría de sangre cada rincón del mundo. Después un fortísimo trueno y un cegador relámpago el bebé casi cae de cabeza al suelo, pero  Klara logró sujetarlo antes de que cayera.   Estaba atónita y en shock. Sostuvo al bebé por un segundo y cuando vio su frente, la cruz había desaparecido, pero el niño tenía la expresión más torcida de maldad que jamás haya visto.

     Klara gritó y Alois subió de inmediato, vio a Klara en el suelo, con el bebé en brazos. ¿Qué pasó Klara? preguntó Alois. Entre llanto y espasmos solo logró decirle que había visto demonios, pero que todo estaba  bien, que a lo mejor fue una mala jugada de su insomnio.  Rato después el pequeño fue llevado a dormir con sus padres. Klara no sabía si decirle a Alois lo ocurrido, pensó que no le creería y se guardó aquel macabro suceso. A las pocas horas ya todo había pasado y el pequeño Adolf dormía plácidamente como una semilla de la flor maligna más negra que jamás se haya sembrado en los corazones de la humanidad. 





2/9/11

Quédate con tu asiento


     Desde que nuestro “grandioso y eficiente” Metro de caracas se le ocurrió la brillante idea de implementar asientos azules he tenido que replantearme mis valores educativos. Desde hoy NO ME DA LA GANA DE CEDERLE EL ASIENTO  A NADIE (Hablo de los amarillos). Al menos que le falten sus dos brazos, o sea una señora de 900 años de edad. De resto, y aunque me llamen mal educado y demás, no cederé un coño a las malagradecidas que pululan por el metro. Pareciera que los asientos azules hicieron estallar la histeria femenina a niveles absurdos. Hasta sufren de trastornos visuales porque piensan que los amarillos también entran en esa especie de “sucesión diaria”.

     Cuando no te levantas de un asiento para dárselo a una dama eres mal educado; delincuente, antisocial, Satanás en persona, Belcebú, Lucifer, Luzbel y demás sinónimos. En estos días una desubicada de 20 años estaba dolida, pero DOLIDA, indignada, estupefacta, porque no me dio la gana de cederle el asiento. Que de paso, NO ERA AZUL. Mamita, tienes, a lo sumo, 20 años. ¿Ya te consideras vieja? indígnate cuando un hombre de verdad te rechace por puta, no por no darte el asiento. Y no me molesta ni me avergüenza decirlo: No me da la gana de ser cortés con gente marginal.

     Porque siempre pasa igual, le das el asiento a cualquiera de esas carajitas recién desvirgadas y ni gracias te dicen. Te miran con cara de pollo con reumatismo y ni un  gesto de amabilidad te dan. Sin mencionar a las infantiles féminas que se ofenden cuando las llaman “señora” y le cedes el asiento. Eso es el equivalente a una mentada de madre colosal. Aparte de reclamarte por semejante gesto y escupirte en tu ilusa y cochina cara que ellas “no están viejas”, se ofenden por que le dices “señora”. Por dios mija, reacciona, baja a tierra. Tienes 50 años (o 60, o 65) tienes cuatro muchachos: dos putas, un marico y un malandro; estas más usada que la línea uno del Metro y ¿pretendes que te digan señorita? Hay que ser bien fea y bien insoportable  para tener tu edad y ser virgen. Mi sentido pésame. Ya veo que no tuviste la suerte de encontrar un borracho que se despreciara a sí mismo que te hiciera el favor.

     También están las doñas dolidas, las que son capaces de montar una ONG pro mujer y abrir un grupo en Facebook llamado: “Organización Civil Mujeres Honorables”. Ese tipo de mujeres son las que siempre están mal paradas al lado de una mamasita (que siempre, SIEMPRE, debemos cederle el puesto) y cuando llega un caballero (sí mujeres, entérense que si quedan caballeros en el mundo. No se asusten) y les ofrece el asiento a la mamasita, las dinosauricas mujeres comienzan a quejarse en voz alta. Que ellas son más viejas, que sufren de una malformación en la parte blanca del ojo derecho que les impide sentir el aire en la totona y bla bla. También están sus comadres, las que están paradas, porque nadie las ve viejas y empiezan a vociferar lo mismo que las otras: que el mundo necesita educación, que  no tenemos padres y pare usted de contar.

    Yo me cansé de estar haciendo el papel de imbécil al ser educado con la cuerda de bestias con ropa que se montan en el Metro. Me sabe a mierda que me llamen mal educado, poco hombre, desnaturalizado, desalmado, marico triste de mierda etc. NO ME IMPORTA. No me da la gana de darle el asiento a mujeres insoportables y fastidiosas como ustedes, que seguro nunca tuvieron padres y crecieron viendo los programas amarillistas de Venevision. No te daré el asiento a ti, mujer estúpida, que vives en una tremenda quinta pero llevas un grandísimo barrio en tu marginal y repugnante cabeza.

    Y ¿Saben algo SEÑORAS?, Ni siquiera merecen que gaste mis energías en ustedes. Sigan practicando sus mediocres valores sociales. “gente” como ustedes son la justificación del aborto. Yo me cansé. Tengan por seguro que este mal educado no les dará el asiento. Quédense con él, llévenselo como trofeo de su lucha moral y ética contra los maleducados. A ver si así dejan de joderme la paciencia y puedo llegar  estable emocionalmente  a mi destino. Gracias.